El espectáculo Frozen Sing-along se realiza en el
Teatro Chaparral, que se encuentra dentro del recinto del parque temático
Disneyland París, más concretamente en
Frontierland. Su duración es de unos veinte minutos y está disponible en
dos idiomas: inglés y francés.
Esta pequeña obra está basada en la película Frozen,
pero no es un resumen de la película, sino que más bien tiene un argumento
propio. Se repasan escenas de la reina Elsa, su hermana Anna y Olaf, el
simpático muñeco de nieve, con un argumento que se desarrolla en manos del coro
y los protagonistas con la ayuda de vídeos y las canciones más características
de este largometraje animado.
Anna y el coro cantando "Por primera vez en años"
Los vestuarios son realmente auténticos, tanto que
parecen sacados directamente de la pantalla al mundo real. Los componentes del
coro van vestidos todos iguales, con trajes en color azul jugando con dorados,
negros y marrones, en el caso de los chicos; mientras que las chicas llevan
faldas largas rosas y lilas, con un corpiño morado y mangas rosadas. Anna lleva
el traje idéntico al de la película cuando sale en busca de su hermana Elsa:
falda azul, corpiño negro, botas altas, un chal rosa y sus características
trenzas pelirrojas. Olaf, por su parte, posee un cuerpo con un tamaño superior
al de la película. El traje debe ser de gomaespuma y tiene unos acabados
fantásticos, una maravilla que debe de haber causado sudores y quebraderos de
cabeza a sus creadores. Kristoff también luce un traje muy trabajado: un chaleco
largo de manga corta de símil de piel con acabados en “pelo de animal”, un
fajín rosado y lila, y unas botas con la punta hacia arriba. Finalmente, Elsa
va ataviada con su traje de “hielo” azul, compuesto por unas mangas
semitransparentes de las que nace una cola con el mismo tejido, un corpiño
brillante y una falda larga con un corte en la pierna derecha. En este caso, el
tejido de la falda es demasiado rígido y quizá no dé la sensación de comodidad
y fantasía que debiera.

Olaf saludando al público
En cuanto a los decorados, en esta ocasión se ha
optado por realizarlos no con forma de dibujo animado, sino con forma real. El escenario está compuesto en
su totalidad por un paisaje nevado, lleno de abetos y colinas. Además, está acompañado
de tres grandes pantallas en las que se van proyectando tanto los personajes
cuando hablan, como las imágenes de la película cuando se está cantando una
canción, la cuál se traduce en diferentes idiomas para que los espectadores
puedan entenderlas e incluso cantarlas. El efecto que más llama la atención al
público y que hace que se sienta dentro de la historia es cuando se canta la
canción “Let it go” y se simula una nevada en todo el recinto. Como
inconveniente, el escenario, al no ser un teatro propiamente dicho, posee dos
pilares de gran tamaño delante, cosa que dificulta la visión desde algunos
puntos de las gradas.
Tanto los bailes como las voces en directo son de
gran calidad, aunque en algunas ocasiones, las canciones son cantadas por el
coro en lugar de hacerlo los protagonistas. Esto quizá hace que se echen en
falta a Elsa y Anna. Además, en el momento más esperado de toda la actuación,
que es la canción “Let it go”, no se observa a Elsa cantarla en su totalidad,
sino que al principio se utilizan las imágenes de la película y la actriz aparece
en la parte final.
Elsa y Anna cantando juntas
La duración, unos veinte minutos, es bastante corta,
pero teniendo en cuenta que está dirigido a niños y que su atención no puede
estar fija demasiado tiempo en un escenario, puede considerarse adecuada. Quizá
debería realizarse alguna versión de más duración dirigida a niños a partir de
12 años y adultos que sea más extensa. Así mismo, el abanico de idiomas en los
que se representa podría ser más amplio, pues hay un gran porcentaje de
espectadores de habla hispana.
Pero como valoración general, podemos hablar de un
espectáculo muy acertado y completo. La magia que rodea todo lo relacionado a
los parques temáticos Disney también está presente en esta representación.
Desde el principio de la actuación los espectadores quedan atrapados por el
hechizo de algo tan simple, tan precioso y tan infantil como la utopía que
generan las películas de animación de la gran multinacional Disney.
Puntuación:
9/10
